sábado, 14 de noviembre de 2009

Hoy es el día de la vergüenza


Esta noche se entregarán en Los Angeles los Oscar honoríficos a Lauren Bacall, Roger Corman y Gordon Willis; y el Premio Irving Thalberg a John Calley. Será la primera vez que este reconocimiento se entrega fuera de la tradicional ceremonia de los Oscar. No habrá show televisado. Sólo una cena, aunque todo parece indicar que la web de la academia subirá sino íntegra, buena parte de la gala.
Según confirma thewrap.com, a la velada acudirán Jack Nicholson, Steven Spielberg, Alec Baldwin, Peter Fonda, Tom Hanks, Kirk Douglas, Annette Bening y Quentin Tarantino, entre algunos otros ilustres invitados.
"Al principio, barajamos la posibilidad de emitir la ceremonia por televisión" dijo el presidente de la Academia Tom Sherak. "Pero decidimos que sería un error en estos momentos pensar eso. Nosotros no queremos convertir esto en otro programa de televisión y hacer dinero con él. De eso no se trata, sino de honrar a las personas de una manera que podamos hacerlo mejor que nadie. "
Se sabe que la velada estará ambientada en el viejo Hollywood y que la estructura se basará en brindis, discursos y exhibición de piezas algo más largas que en las ceremonias de los Oscar. A pesar de los bueno propósitos, para una gran mayoría esta decisión no sólo traiciona las raíces de Hollywood, sino que desprestigia algo tan histórico y emotivo como son los Oscar. Hoy es un día de celebración, pero también de vergüenza.

4 comentarios:

VMM dijo...

"Hoy es el día de la vergüenza". Cuánta razón.

Enhorabuena por el blog ;)

Belinda dijo...

Amén.

Lalo dijo...

No sé cómo han podido hacerle eso a los premiados

Víctor Winslet dijo...

Yo no lo veo tan horrible lo que han hecho. Los organizadores de la gala saben que el momento del Oscar honorífico es para muchos el momento de cambiar a ver qué ponen en otros canales o para ir al baño, puede parecer cruel, pero es así, así que, de esta manera, al menos tendrán una gala que se centrará únicamente en ellos, en homenajearlos, y no estarán "insertados" en una gala en la que interesan muchísimo más otros premios.

Además, el hecho de que no la televisen no le quita brillo a esa impresionante lista de apellidos que estarán en ella. Los Oscars a los logros técnicos y científicos tienen que conformarse con unos minutejos de nada en la gala y nadie nunca ha salido a defenderlos.