lunes, 8 de marzo de 2010

Pequeño paso para la Academia, gran paso para el cine independiente


Casi un día después de la ceremonia, es imposible pensar en las consecuencias que trae la última ceremonia que hemos vivido. "Hollywood se atreve a mirar a Irak" titulaba mi compañero Javier en su editorial para el periódico abc.es. Y así es, un servidor, y creo que puedo añadir a mis tres compañeros en mis ideas, se enorgullece al decir que es un halago que Hollywood va reconociendo poco a poco a nuevos discursos que se alejan de las historias clásicas, que proponen una alternativa y demuestran el papel del cine más allá de ser un mero espectáculo, sinoque se atreven a criticar de forma plausible la sociedad en la que vivimos y recuperan el significado del arte en toda la concepción que el término posee, creciendo la una de la otra en el diálogo que proponen. Quizás, todavía no es el momento de reconocer como se merecen proyectos vanguarditas que proponen una mirada atípica, como este año ha sido el caso de "The white ribbon" o "Inglorious Basterds" y que quedarán amargamente en la lista de grandes obras artísticas no reconocidas por la Academia (junto a "Wall-e" o "The dark knight", por ejemplo), pero sí se les va abriendo camino a las próximas entre los melodramas típicos "oscarizables", incrementando la esperanza de que los venideros films independientes de la industria sí logren colarse entre las mejores del año.
Un paso al frente en una industria que ya no sólo valora la recaudación que se ha cosechado, sino que empieza a valorar calidad, sin importar el género en el que se inscriba la película. Es difícil que la meca del cine comercial conseiga equipara los proyectos independientes a la altura de sus proyectos más ambiciosos, pero va logrando que multitud de personas consigan introducirse en unos lenguajes cinematográficos más complejos y más interesantes en los que es necesario que el espectador aplique su capacidad activa, alejándose de lo tradicional. Ya era hora de ir cambiando e ir reconociendo al cine algo más independiente.
En fin, un pequeño paso para la Academia, pero un gran paso para el cine independiente.

4 comentarios:

Roger Reyes dijo...

Hace unos años la Academia marginaba el cine independiente, lo ignoraba. Ahora han pasado al otro extremo, lo veneran, lo inundan de premios, y al cine de estudio, con grandes nombres, es al que marginan. Cuantos grandes actores hay en Slumdog y The Hurt Locker juntas? Ninguno. Si THL la hubiera protagonizado George Clooney y la hubiese dirigido Quentin Tarantino se habría llevado 0 Oscars. El cine independiente tiene sus propios premios (Independent Spirit), además de un sinfín de asociaciones de críticos que se encargan de darlo a conocer con sus premios. ¿Es que los directores "populares", los films hechos por grandes estudios, ya no pueden ser buenos? ¿Queda mejor premiar proyectos menos populistas para parecer más inteligente? ¿La historia la van a escribir Slumdog y The Hurt Locker, o The Dark Knight, Wall·E, Avatar e Inglourious Basterds? Hace unos años, con Little Miss Sunshine o Juno, celebré que por fin el cine indie tuviera el reconocimiento que merece. Pero creo que se han pasado al otro extremo. El tiempo dirá...

Salvador Rico dijo...

Hagamos una distinción clara Roger: el cine independiente que salga de norteamerica no va a ser nunca el independiente de cualquier otro país. Siempre el cine "indie" que salga de estudios importantes de Hollywood va a llevar importantes nombres detrás. (Póngase el caso de películas como "Pequeña Miss Sunshine" como tú mencionas que detrás tiene el nombre de Toni Collette o, "Juegos secretos" con Kate). El hecho viene en que no sólo hay que tirar a la basura proyectos que puedan ser taquillazos, sino que deben irse añadiendo más a la industria y que se empiece a revitalizar, dando oportunidad a esas películas que sí pueden convertirse en nuevos filones. No todo va a ser tratar el mismo contenido de historia de amor una y otra vez, sino comenzar a valorar nuevas formas y eso significa que se hagan proyectos de distintos géneros en dónde sí haya calidad.

CineMen dijo...

Espero que algún día la academia comprenda el cine de directores no clasicistas como la maestria de Haneke y Trier, 2 de los mejores directores mundiales que estan destinados a formar parte de la lista de directores jamás valorados como se debe en EUA.
Y lo sucedido durante estos años con cintas como Waltz with Bashir y ayer con The White Ribbon, hablá mucho de la poca maduración de los académicos y el amplio conformismo hacía el cine convencional, que no es malo, pero tampoco arriesga.
En fin, un año más donde los filmes "para la mente" se quedan en festivales mundiales.
Aunque hoy en día es mucho más reputable para los Oscars darle un premio a Haneke, que para Haneke ganar un Oscar...

Karl dijo...

Estoy de acuerdo con varias de las opiniones anteriores, aunque algunas puedan parecer contradictorias. Es cierto que Hollywood parece haber pasado al otro extremo, pero también es cierto que llamamos cine independiente a películas que en otra época no hubieran merecido esta etiqueta... aunque en el marco de los Oscars resulten baratas y modestas por comparación a las grandes superproducciones de antes.

Sinceramente creo que a Hollywood le va bien premiar a este otro tipo de cine, pues no hay demasiado dinero... y ya no es demasiado factible (ni rentable) hacer "Memorias de África", "El paciente inglés", "La lista de Schindler" o incluso un nuevo "Chicago" (ya se ha visto el fracaso de "Nine"). Sólo se gastan dinero en películas de corte fantástico, que son las que pueden llegar a un público mucho más amplio y asegurar una recuperación de la inversión. Con todo esto saldrán perdiendo, pues, las grandes películas de época, los melodramas con estrellas o los musicales con mucho espectáculo. Es decir, lo que era valor seguro en los Oscar. (Cabe decir que a finales de los 60 y en los 70 pasó algo parecido)

Los tiempos están cambiando y hay que adaptarse, pero no olvidéis que detrás hay un factor económico. Además, hay cosas que no cambian... y al final se premia algo distinto, pero se sigue sin premiar "lo mejor". El olvido de "La cinta blanca" (y sus pocas nominaciones) es un claro ejemplo.